La zanahoria, los huevos
y el café
Una hija se quejaba a su padre acerca de su
vida. No sabía como hacer para seguir adelante y creía que se daría por
vencida.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su
lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego
fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó
zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café, Las
dejó hervir sin decir palabra. A los veinte minutos el padre apagó el fuego, y
puso su contenido en tres bowls.
Mirando a su hija le dijo:
–
Querida, ¿qué ves?
–
Zanahorias, huevos y café – fue su respuesta.
–
¿Qué significa esto, padre?
¿Y vos, amigo(a)? ¿Eres una zanahoria que
parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves
débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un
huevo, que comienza con un corazón maleable, pero después de una muerte, una
separación, un despido te has vuelto duro y rígido? ¿O eres como un grano de
café, que cuando el elemento le causa dolor alcanza su mejor sabor?
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