viernes, 19 de abril de 2013


¿Hiperconectados?

    Hoy estamos en un mundo donde las noticias se pueden estar viendo simultáneamente a que se producen.  Recuerdo unos años atrás cuando entrando en un subsuelo estaba escuchando una emisora y de repente se dio la noticia del ataque a las torres gemelas en Nueva York. La primera impresión fue muy fuerte, no sabía si era algo cierto o una ficción, pues inmediatamente se hablaba de un segundo ataque. ¡Cómo el avance de las comunicaciones ha impactado en nuestro mundo! Aún tengo en mi mente cuando en el colegio estudiábamos como los chasquis ** (mensajeros) recorrían grandes distancias haciendo postas para que un mensaje llegara a otras tribus. Lo cual les llevaba algunos días, según la distancia a recorrer. Ni pensar de unir continentes.

     Hoy día a través de correo electrónico, los mensajes de texto, el whatsUpp los mensajes transmitidos llegan casi instantáneamente a su destinatario; sin límite de distancias. Las redes sociales, la telefonía Ip, permiten establecer comunicaciones con personas a miles de kilómetros de distancia, y sin costo alguno.

     Años atrás, escuchábamos historias de nuestros antepasados, de amores a la distancia, donde tenían que esperar largos tiempos hasta que una carta llegara al otro lado del océano. ¡Hoy día con programas como Skype y otros podemos hablar sin costo extra con otra persona, y aún verla cara a cara!

    Soy padre de tres hijos, y mi hijo mayor conoció a quien hoy es su esposa (y mama de su hijo), a través de Skype. Recordamos con nuestra esposa como se encerraba en su habitación y por largas horas se lo podía escuchar hablar. En muchas oportunidades a la hora de la comida, decía que iría a comer con Carlita, mientras mirarían una película. Todo esto mientras él se encontraba en Buenos Aires y Carlita en el DF de México. Fue por este medio, que en el tiempo donde vivió en México nos podíamos hablar y ver todos los días. Algo impensado en otros tiempos.

    Ni hablar como a través de Facebook, podemos conocer amigos nuevos al otro lado del planeta, o encontrar amigos de la escuela primaria o aún del Kinder. Hace unos años atrás se hizo famosa una canción que decía “quiero tener un millón de amigos”, y hoy por las redes sociales podemos tener “miles” de amigos en el Facebook.

    ¡Que impresionante, cómo la tecnología ha acortado distancias! Estamos en un mundo hiperconectado, sin embargo con toda esta revolución comunicacional hay gente que se siente sola. Durante una campaña de oración, revisando los troqueles me encontré con cientos de personas que manifestaban que se sentían solas. ¡Que ironía!

    En la Palabra de Dios tenemos una promesa: Dios estaría con nosotros todos los días. ¿No es maravilloso saber que Él está con nosotros en cada instante? En Apocalipsis 3:20 dice: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” Si, desde el mismo momento en que abrimos nuestro corazón a Él, tenemos la certeza que estará con nosotros hasta el fin. Dice su Palabra que aunque nosotros le fallemos Él permanece fiel.

  Recuerda: ¡No estás solo!, y si Dios con nosotros, ¿quién contra nosotros? Ya no creas las mentiras que satanás te grita, acude a Dios y no estarás más solo. Dios te bendiga!

 ** Chasqui (quechua: chaskiq o chaskij, 'el que recibe y da', «trocador») era el mensajero personal del Inca, que utilizaba un sistema de postas. El término no significa literalmente «mensajero», ya que solo eran llamados así los embajadores o emisarios enviados por autoridades menores del Tawantinsuyo, llamados (cachaq o cachaj) era un funcionario de la Organización Inca (Inka).

  Los chasquis eran jóvenes baqueanos y preparados físicamente desde su juventud para recorrer, a través de un sistema de postas, los extensos caminos construidos por el Sapa Inca, pues de ellos dependía a veces que se suspendiera una acción militar a tiempo o llegaran los refuerzos en una batalla. (Wikipedia)

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