¿Hiperconectados?
Hoy
día a través de correo electrónico, los mensajes de texto, el whatsUpp los
mensajes transmitidos llegan casi instantáneamente a su destinatario; sin
límite de distancias. Las redes sociales, la telefonía Ip, permiten establecer
comunicaciones con personas a miles de kilómetros de distancia, y sin costo
alguno.
Años atrás,
escuchábamos historias de nuestros antepasados, de amores a la distancia, donde
tenían que esperar largos tiempos hasta que una carta llegara al otro lado del
océano. ¡Hoy día con programas como Skype y otros podemos hablar sin costo
extra con otra persona, y aún verla cara a cara!
Soy
padre de tres hijos, y mi hijo mayor conoció a quien hoy es su esposa (y mama
de su hijo), a través de Skype. Recordamos con nuestra esposa como se encerraba
en su habitación y por largas horas se lo podía escuchar hablar. En muchas
oportunidades a la hora de la comida, decía que iría a comer con Carlita,
mientras mirarían una película. Todo esto mientras él se encontraba en Buenos
Aires y Carlita en el DF de México. Fue por este medio, que en el tiempo donde
vivió en México nos podíamos hablar y ver todos los días. Algo impensado en
otros tiempos.
Ni
hablar como a través de Facebook, podemos conocer amigos nuevos al otro lado
del planeta, o encontrar amigos de la escuela primaria o aún del Kinder. Hace
unos años atrás se hizo famosa una canción que decía “quiero tener un millón de
amigos”, y hoy por las redes sociales podemos tener “miles” de amigos en el
Facebook.
En la
Palabra de Dios tenemos una promesa: Dios estaría con nosotros todos los días. ¿No
es maravilloso saber que Él está con nosotros en cada instante? En Apocalipsis
3:20 dice: “He aquí, yo estoy a la puerta
y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él,
y él conmigo.” Si, desde el mismo momento en que abrimos nuestro corazón a Él,
tenemos la certeza que estará con nosotros hasta el fin. Dice su Palabra que
aunque nosotros le fallemos Él permanece fiel.
Recuerda: ¡No estás solo!, y si Dios con
nosotros, ¿quién contra nosotros? Ya no creas las mentiras que satanás te
grita, acude a Dios y no estarás más solo. Dios te bendiga!
Los chasquis eran jóvenes baqueanos y
preparados físicamente desde su juventud para recorrer, a través de un sistema
de postas, los extensos caminos construidos por el Sapa Inca, pues de ellos
dependía a veces que se suspendiera una acción militar a tiempo o llegaran los
refuerzos en una batalla. (Wikipedia)
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