jueves, 9 de mayo de 2013

¿Donde está tu confianza?


CUAL ES TU VAQUITA


  Un maestro de la sabiduría paseaba por el bosque con su fiel discípulo cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia muy pobre y decidió hacer una breve visita al lugar. Durante la caminata le comento al aprendiz sobre la importancia de las visitas, de conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que tenemos de estas experiencias.

  Llegando al lugar constato la pobreza del sitio. Los habitantes, una pareja y tres hijos, casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado. Se aproximó al padre de familia y le pregunto: “¿En este lugar no existen señales de trabajo ni puntos de comercio, como hacen el señor y su familia para sobrevivir aquí?”. El señor calmadamente respondió: -“Amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o la cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso y derivados para nuestro consumo y así es como vamos sobreviviendo.”

El sabio agradeció la información, contemplo el lugar por un momento y se fue.
 
   En el camino le ordenó a su fiel discípulo, “busque la vaquita, llévela al precipicio de allí en frente y empújela al barranco!”

    El joven espantado vio al maestro y lo cuestiono sobre el hecho de que la vaquita era el medio de subsistencia de aquella familia. Percibió el silencio absoluto del maestro y fue a cumplir la orden.

Así que empujo la vaquita por el precipicio y la vio morir. Aquella escena quedo grabada en la memoria de aquel joven durante algunos años.

     Un día, el joven resolvió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar para contarle todo a la familia, pedir perdón y ayudarlos. A medida que se aproximaba al lugar veía todo muy bonito, con árboles floridos, habitado, niños jugando en el jardín. El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia tuviese que vender el terreno para sobrevivir. El joven pregunto a un hombre por la familia que vivía allí hace unos cuatro años, quién respondió que aún siguen viviendo allí.

    Asombrado el joven entro corriendo a la casa y reconoció a la misma familia que visito hace algunos años con el maestro.

    Elogio el lugar y le pregunto al dueño de aquella vaquita –“¿Como hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?” El señor entusiasmado le respondió: “Nosotros teníamos una vaquita que cayo por el precipicio y murió, de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos, así alcanzamos el cambio que ven tus ojos ahora.”

 

¿No estarás abrazando algo que no te deja progresar?, Cual es tu Vaquita? Quizá hoy sea el día para que la tires hacia el Barranco.

 

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